24 agosto 2015

INTERVENCION FARMACEUTICA EN EL AJUSTE POSOLOGICO DE ENOXAPARINA EN PACIENTES CON INSUFICIENCIA RENAL

Urda Romacho JUR, Castro Vida MACV, Gimeno Jorda MJGJ, Martos Rosa AMR, Fayet Pérez AFP, Martínez De La Plata JEMD.
Hospital de Poniente. Almería. España.

OBJETIVOS: Adecuar la prescripción de enoxaparina en pacientes con IR severa según las recomendaciones de las guías de práctica clínica. Comprobar la utilidad de la intervención farmacéutica (IF) como herramienta para realizar la adecuación de la prescripción.

MÉTODOS: Estudio prospectivo de 4 meses de duración (junio 20013 – septiembre 2013) en un hospital comarcal. Se revisaron todos los pacientes ingresados a los que se les prescribió enoxaparina en dosis superiores a 40 mg/día. Se realizó IF en aquellos pacientes con un ClCr < 30ml/min. Se recogieron datos de edad, sexo, servicio prescriptor, ClCr, dosis prescrita y cambio de posología tras IF. La IF consistió en recomendar un ajuste de dosis según la función renal del paciente. La dosis recomendada, según ficha técnica, fue 20 mg/día en profilaxis y 1 mg/kg/día en el tratamiento de tromboembolismo venoso, angina inestable e infarto agudo de miocardio no Q. Se comunicó al facultativo mediante nota escrita en prescripción electrónica. No se realizó IF cuando la dosis ya estaba ajustada o la anticoagulación del paciente estaba en seguimiento por el servicio de Hematología. Los datos se obtuvieron de la prescripción electrónica (aplicación informática Unidosis Farmatools® Dominion®), del programa de laboratorio (GIPI®) y de la historia clínica electrónica (ARIADNA®).

RESULTADOS: Se prescribió enoxaparina en dosis superiores a 40 mg/día a 254 pacientes. Hombres: 55,8%. Edad: 69 ± 13 años. Los servicios que más veces prescribieron enoxaparina fueron Medicina Interna (31 %) y Cardiología (21,6 %). 16 pacientes (6,3%) presentaron un ClCr < 30ml/min. Se realizó IF en 11 pacientes (77,8%), de los cuales 6 pacientestenían prescrito enoxaparina 60mg/24h, 4 pacientes 80mg/24h y 1 paciente 60mg/12h. El 81.8% de las IF fueron aceptadas (9 pacientes). Los motivos de las IF no aceptadas fueron: alta del paciente y recuperación de la función renal.

CONCLUSIONES: La IF permitió una adecuación de la prescripción, promoviendo un uso seguro y apropiado de enoxaparina, mejorando la seguridad del paciente y disminuyendo el riesgo a las complicaciones asociadas a una sobredosificación. El alto porcentaje de IF aceptadas confirma que es una herramienta útil y necesaria en el ajuste posológico de los medicamentos.

Farm Hosp. 2014;Supl. 1:9-420

04 junho 2015

INFORMATIZACIÓN DEL PROTOCOLO DE USO DE ANTIBIÓTICOS DE USO RESTRINGIDO EN UN HOSPITAL DE TERCER NIVEL

Tévar Alfonso E, Otazo Pérez S, Betancor García T, de León Gil JA, Plasencia García I, Merino Alonso J.
Hospital Universitario N. S. de Candelaria. Santa Cruz de Tenerife. España.

OBJETIVOS: Introducción: En 2013, aprovechando la implantación de la Prescripción Electrónica Asistida en el 100 % de las camas de hospitalización, se procedió a informatizar el protocolo de antibióticos de Uso restringido. Describir el proceso de informatización de un protocolo de antibióticos de uso restringido mediante un formulario web y el aplicativo de Prescripción Electrónica de SELENE (PEA).

MATERIAL Y MÉTODOS: En el año 2013 se aprobó el nuevo protocolo de antibióticos de uso restringido actualizando las indicaciones a la práctica clínica habitual. En el protocolo se incluyeron el ertapenem, linezolid, daptomicina y tigeciclina. En colaboración con el Servicio de Tecnologías de la Información se creó un formulario web al que se accede a través de la Intranet, dentro del área de peticiones del paciente. Se creó una ficha genérica por cada antibiótico de uso restringido en el programa de PEA que contiene el nombre del principio activo + la frase “PENDIENTE DE PROTOCOLO”. Se quitó el acceso a la prescripción por parte del médico de todos los antibióticos de uso restringido en la PEA. Se crearon protocolos para cada antibiótico (dentro del área de Farmacia). De esta forma, sólo los farmacéuticos pueden incluir el antibiótico en el perfil farmacoterapéutico del paciente, una vez se ha comprobado que cumple las indicaciones del protocolo.

RESULTADOS: Durante 2013 se realizaron 500 solicitudes de antibióticos de uso restringido de los cuales 22% fueron para ertapenem, 37.2% para linezolid, 35.2% para daptomicina y 5.6% para tigeciclina. Se aprobó el uso del 96,32% de las solicitudes. En 18 ocasiones se denegó el inicio del tratamiento al haber otro antibiótico de primera linea disponible y que no había sido usado. La mitad de las solicitudes denegadas correspondían a daptomicina. El 100 % de los inicios de los tratamientos fueron validados por un farmacéutic antes de la primera dispensación. En comparación con 2012, se consiguió reducir el gasto de tigeciclina, ertapenem y linozolid en 14.254€, 13.131€ y 5.929€ respectivamente. El consumo de daptomicina experimentó un aumento de 1.461€. El gasto total en estos antibióticos de uso restringido se redujo en 31.843.70 euros.

CONCLUSIONES: El protocolo de antibióticos de uso restringido ha permitido optimizar el uso de estos fármacos en nuestro hospital. La informatización del protocolo en formato web facilita el acceso al mismo por parte de los clínicos. Esto ha contribuido a la alta tasa de adecuación resgistrada. El no permitir la prescripción directa de los antibióticos supone un filtro adicional a la hora de validar este tipo de tratamientos.

Farm Hosp. 2014;Supl. 1:9-420

25 abril 2015

Evaluación de la calidad de las intervenciones farmacéuticas en urgencias basada en la evidencia científica



M. Pérez León, H. Alonso Ramos, S. González Munguía, S. M. Marrero Penichet  y R. Molero Gómez.
Servicio de Farmacia. Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín. Las Palmas de Gran Canaria. España

Objetivo: Evaluar la calidad de las intervenciones farmacéuticas que motivaron un inicio de tratamiento en un Servicio de Urgencias. Analizar el porcentaje de intervenciones sobre tratamientos agudos o crónicos, y el grupo ATC de los fármacos implicados.

Método: Se analizaron y clasificaron las intervenciones farmacêuticas realizadas durante un año, asignándoles el grado de recomendación, nivel de evidencia y reducción de la morbimortalidad teórica asociada según las guías de práctica clínica. También fueron clasificadas según el objetivo del tratamiento de la intervención (agudo o crónico), y por el grupo ATC.

Resultado: Se realizaron 2.776 intervenciones farmacéuticas durante el período de estudio, siendo el 47% intervenciones de inicio de tratamiento. El 73% pudieron ser clasificadas según la evidencia científica disponible en las guías de práctica clínica. El 84% obtuvo un grado de recomendación y nivel de evidencia IA, el 9% IC y 4% IB. El 67% tenían asociada una disminución teórica de la morbimortalidad. El 73% de lãs intervenciones estuvieron relacionadas con el tratamiento crónico Del paciente, siendo los grupos ATC más frecuentes el N y C. Mientras que en los tratamientos agudos los más frecuentes fueron el grupo B y A.

Conclusiones: Las intervenciones de inicio de tratamiento realizadas por un farmacéutico clínico en el Servicio de Urgencias muestran una elevada adherencia a las guías de práctica clínica con un alto grado de recomendación y evidencia, y reducción teórica de la morbimortalidad asociada. La mayoría de las intervenciones estuvieron relacionadas con La conciliación de tratamientos crónicos, fundamentalmente fármacos Del grupo N y C.

Farm Hosp. 2014;38(2):123-129

28 fevereiro 2015

Incorporación de ictiol y breas en semisólidos

Tanto el ictiol como las breas (de enebro y hulla) son sustancias que tienden a formar aglomerados de tipo granuloso si no se incorporan de forma correcta en pomadas y emulsiones. Hay varios factores que pueden producir dicha formación granulosa:
  1. El orden de incorporación. Si se incorporan estas sustancias sobre el semisólido (pomada o emulsión) en lugar de incorporar el semisólido sobre las mismas, es seguro que se formarán masas granulosas.
  2. La cantidad de semisólido incorporada.Deben de realizarse pequeñas adiciones del semisólido sobre este tipo de sustancias situadas en un mortero (del orden de 5-10 g de semisólido para 100 g de formulación total). Tras cada adición se debe de batir hasta la completa homogeneidad. Si se añade el semisólido en grandes porciones es probable que se formen grumos.
  3. Diferencias de temperatura. Altas diferencias de temperatura entre el semisólido y estas sustancias pueden producir formación de masas granulosas. La incorporación debe realizarse a temperatura ambiente.
  4. Utillaje y forma de agitación manual. Si se opta por métodos manuales de agitación, es fundamental realizar una agitación regular y enérgica empleando mortero y pistilo. No es recomendable emplear vaso de precipitados y varilla de vidrio agitadora por la posibilidad de formación de grumos.
  5. Uso de coadyuvantes incorporadores. En este caso son prácticamente fundamentales (si se emplean métodos manuales de elaboración) para lograr un semisólido libre de grumos. Se emplean con gran éxito el Tween 80® o el Tween 20®. Es suficiente con emplear 0,3-0,5 g de estas sustancias por cada gramo de ictiol o breas formulado.
A continuación se describe un ejemplo práctico de la incorporación de brea de hulla (alquitrán) en una pomada, teniendo en cuenta los factores analizados anteriormente.
Brea de hulla ...................................... 3 g
Tween 80® ....................................... 0,9 g
Vaselina filante csp ......................... 100 g

En un mortero se mezclan la brea y el Tween 80® hasta lograr un líquido viscoso homogéneo. Se añade la vaselina en porciones de 10 g, batiendo hasta homogeneidad tras cada adición. El batido tiene que ser enérgico y regular. En todo el proceso deben estar a temperatura ambiente los distintos componentes de la formulación.