04 junho 2015

INFORMATIZACIÓN DEL PROTOCOLO DE USO DE ANTIBIÓTICOS DE USO RESTRINGIDO EN UN HOSPITAL DE TERCER NIVEL

Tévar Alfonso E, Otazo Pérez S, Betancor García T, de León Gil JA, Plasencia García I, Merino Alonso J.
Hospital Universitario N. S. de Candelaria. Santa Cruz de Tenerife. España.

OBJETIVOS: Introducción: En 2013, aprovechando la implantación de la Prescripción Electrónica Asistida en el 100 % de las camas de hospitalización, se procedió a informatizar el protocolo de antibióticos de Uso restringido. Describir el proceso de informatización de un protocolo de antibióticos de uso restringido mediante un formulario web y el aplicativo de Prescripción Electrónica de SELENE (PEA).

MATERIAL Y MÉTODOS: En el año 2013 se aprobó el nuevo protocolo de antibióticos de uso restringido actualizando las indicaciones a la práctica clínica habitual. En el protocolo se incluyeron el ertapenem, linezolid, daptomicina y tigeciclina. En colaboración con el Servicio de Tecnologías de la Información se creó un formulario web al que se accede a través de la Intranet, dentro del área de peticiones del paciente. Se creó una ficha genérica por cada antibiótico de uso restringido en el programa de PEA que contiene el nombre del principio activo + la frase “PENDIENTE DE PROTOCOLO”. Se quitó el acceso a la prescripción por parte del médico de todos los antibióticos de uso restringido en la PEA. Se crearon protocolos para cada antibiótico (dentro del área de Farmacia). De esta forma, sólo los farmacéuticos pueden incluir el antibiótico en el perfil farmacoterapéutico del paciente, una vez se ha comprobado que cumple las indicaciones del protocolo.

RESULTADOS: Durante 2013 se realizaron 500 solicitudes de antibióticos de uso restringido de los cuales 22% fueron para ertapenem, 37.2% para linezolid, 35.2% para daptomicina y 5.6% para tigeciclina. Se aprobó el uso del 96,32% de las solicitudes. En 18 ocasiones se denegó el inicio del tratamiento al haber otro antibiótico de primera linea disponible y que no había sido usado. La mitad de las solicitudes denegadas correspondían a daptomicina. El 100 % de los inicios de los tratamientos fueron validados por un farmacéutic antes de la primera dispensación. En comparación con 2012, se consiguió reducir el gasto de tigeciclina, ertapenem y linozolid en 14.254€, 13.131€ y 5.929€ respectivamente. El consumo de daptomicina experimentó un aumento de 1.461€. El gasto total en estos antibióticos de uso restringido se redujo en 31.843.70 euros.

CONCLUSIONES: El protocolo de antibióticos de uso restringido ha permitido optimizar el uso de estos fármacos en nuestro hospital. La informatización del protocolo en formato web facilita el acceso al mismo por parte de los clínicos. Esto ha contribuido a la alta tasa de adecuación resgistrada. El no permitir la prescripción directa de los antibióticos supone un filtro adicional a la hora de validar este tipo de tratamientos.

Farm Hosp. 2014;Supl. 1:9-420

25 abril 2015

Evaluación de la calidad de las intervenciones farmacéuticas en urgencias basada en la evidencia científica



M. Pérez León, H. Alonso Ramos, S. González Munguía, S. M. Marrero Penichet  y R. Molero Gómez.
Servicio de Farmacia. Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín. Las Palmas de Gran Canaria. España

Objetivo: Evaluar la calidad de las intervenciones farmacéuticas que motivaron un inicio de tratamiento en un Servicio de Urgencias. Analizar el porcentaje de intervenciones sobre tratamientos agudos o crónicos, y el grupo ATC de los fármacos implicados.

Método: Se analizaron y clasificaron las intervenciones farmacêuticas realizadas durante un año, asignándoles el grado de recomendación, nivel de evidencia y reducción de la morbimortalidad teórica asociada según las guías de práctica clínica. También fueron clasificadas según el objetivo del tratamiento de la intervención (agudo o crónico), y por el grupo ATC.

Resultado: Se realizaron 2.776 intervenciones farmacéuticas durante el período de estudio, siendo el 47% intervenciones de inicio de tratamiento. El 73% pudieron ser clasificadas según la evidencia científica disponible en las guías de práctica clínica. El 84% obtuvo un grado de recomendación y nivel de evidencia IA, el 9% IC y 4% IB. El 67% tenían asociada una disminución teórica de la morbimortalidad. El 73% de lãs intervenciones estuvieron relacionadas con el tratamiento crónico Del paciente, siendo los grupos ATC más frecuentes el N y C. Mientras que en los tratamientos agudos los más frecuentes fueron el grupo B y A.

Conclusiones: Las intervenciones de inicio de tratamiento realizadas por un farmacéutico clínico en el Servicio de Urgencias muestran una elevada adherencia a las guías de práctica clínica con un alto grado de recomendación y evidencia, y reducción teórica de la morbimortalidad asociada. La mayoría de las intervenciones estuvieron relacionadas con La conciliación de tratamientos crónicos, fundamentalmente fármacos Del grupo N y C.

Farm Hosp. 2014;38(2):123-129

28 fevereiro 2015

Incorporación de ictiol y breas en semisólidos

Tanto el ictiol como las breas (de enebro y hulla) son sustancias que tienden a formar aglomerados de tipo granuloso si no se incorporan de forma correcta en pomadas y emulsiones. Hay varios factores que pueden producir dicha formación granulosa:
  1. El orden de incorporación. Si se incorporan estas sustancias sobre el semisólido (pomada o emulsión) en lugar de incorporar el semisólido sobre las mismas, es seguro que se formarán masas granulosas.
  2. La cantidad de semisólido incorporada.Deben de realizarse pequeñas adiciones del semisólido sobre este tipo de sustancias situadas en un mortero (del orden de 5-10 g de semisólido para 100 g de formulación total). Tras cada adición se debe de batir hasta la completa homogeneidad. Si se añade el semisólido en grandes porciones es probable que se formen grumos.
  3. Diferencias de temperatura. Altas diferencias de temperatura entre el semisólido y estas sustancias pueden producir formación de masas granulosas. La incorporación debe realizarse a temperatura ambiente.
  4. Utillaje y forma de agitación manual. Si se opta por métodos manuales de agitación, es fundamental realizar una agitación regular y enérgica empleando mortero y pistilo. No es recomendable emplear vaso de precipitados y varilla de vidrio agitadora por la posibilidad de formación de grumos.
  5. Uso de coadyuvantes incorporadores. En este caso son prácticamente fundamentales (si se emplean métodos manuales de elaboración) para lograr un semisólido libre de grumos. Se emplean con gran éxito el Tween 80® o el Tween 20®. Es suficiente con emplear 0,3-0,5 g de estas sustancias por cada gramo de ictiol o breas formulado.
A continuación se describe un ejemplo práctico de la incorporación de brea de hulla (alquitrán) en una pomada, teniendo en cuenta los factores analizados anteriormente.
Brea de hulla ...................................... 3 g
Tween 80® ....................................... 0,9 g
Vaselina filante csp ......................... 100 g

En un mortero se mezclan la brea y el Tween 80® hasta lograr un líquido viscoso homogéneo. Se añade la vaselina en porciones de 10 g, batiendo hasta homogeneidad tras cada adición. El batido tiene que ser enérgico y regular. En todo el proceso deben estar a temperatura ambiente los distintos componentes de la formulación.

30 setembro 2014

TOXICIDAD CUTÁNEA PRODUCIDA POR ERLOTINIB EN PACIENTES CON CÁNCER DE PULMON NO MICRO CÍTICO

Martín Vila A, Álvarez Payero M, Vilasoa Boo P, Castro Domínguez JM, Martínez López de Castro N, Piñeiro Corrales G.
Complejo Hospitalario Univ. de Vigo (Meixoeiro). Pontevedra. España.

OBJETIVOS: Analizar la toxicidad cutánea producida por erlotinib cuando se emplea en cualquiera de sus indicaciones en cáncer de pulmón no microcítico. Determinar la incidencia de trastornos de la piel y el tejido subcutáneo que requieren disminuir la dosis o discontinuar temporalmente el tratamiento con erlotinib.

MATERIAL Y MÉTODO: Estudio observacional retrospectivo. Se incluyeron a todos los pacientes diagnosticados de CPNM tratados con erlotinib entre septiembre 2005 y marzo 2013. Fueron excluidos aquellos pacientes de los cuales no se disponía la historia clínica completa. Datos recogidos: edad al inicio de tratamiento, sexo, posología inicial, necesidad de reducción de dosis o discontinuación temporal del tratamiento debido a toxicidad cutánea. Dentro de la definición de rash se incluyó la dermatitis acneiforme al igual que viene reflejado en ficha técnica. La toxicidad fue evaluada por el médico oncólogo siguiendo la Common Terminology Criteria for Adverse Events (CTCAE) del National Cancer Institute. Las fuentes de datos empleadas fueron: aplicaciones informáticas de gestión farmacoterapeútica Silicom® y Dipex®, historia clínica en formato papel e historia clínica electrónica mediante el programa IANUS®.

RESULTADOS: Fueron tratados 62 pacientes (21 mujeres). Se excluyeron del estudio 3 pacientes (1 mujer) por no estar disponible su historia clínica completa. La edad media al inicio de tratamiento fue 63,45 años ± 10,87. La posología al inicio en 58 pacientes fue 150 mg/24 h, en 1 paciente fue 100 mg/24 h. Presentaron toxicidad cutánea (rash) de cualquier grado el 57,63% de los pacientes. Presentaron toxicidad cutánea de grado 3 o grado 4 el 15,63% de los pacientes. El 100% de los pacientes con toxicidad grado 3-4 suspendieron temporalmente el tratamiento, de los cuales el 55,50% requirieron una disminución de la dosis al reintroducirlo, por lo que continuaron el tratamiento con una dosis de 100 mg/día.

CONCLUSIONES: La incidencia de la toxicidad cutánea en el tratamiento con erlotinib en pacinetes con CPNM es muy alta, 57,63%. En muchos casos esta toxicidad es grave, obligando a discontinuar temporalmente el tratamiento en el 15,63% de los pacientes a tratamiento con erlotinib y a reducir la dosis posteriormente en el 8,67%. Esto hace muy importante la información que el farmaceútico debe ofrecer al paciente, tanto para prevenir su aparición como para el manejo de la misma con el fin de evitar las formas graves.

Referência: Farm Hosp. 2013;Supl. 1:65-499